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Diario YA


 

Digámoslo sin ambages: uno de los pilares del separatismo ha sido un sector importante del clero -algunas jerarquías incluidas- y de los movimientos eclesiales en Cataluña

El riesgo inminente de un cisma

Manuel Parra Celaya. No me es posible decir aquello tan manido de que me negaba a dar crédito a la noticia, pues, por desgracia, tiene todos los visos de verosimilitud y del tema puede dar fe la experiencia de muchos católicos catalanes.
no creo que en la España de hoy exista una verdadera “conciencia republicana”

¿Conciencia republicana?

Manuel Parra Celaya. ¿Una nueva República? En modo alguno. Las banderas tricolores, con la franja morada inferior (producto de una confusión por la decoloración histórica de la bandera castellana “comunera”) decían bien a las claras que se trataba de una “operación retorno”, de “reinventar” la II República española.

Al nacionalismo catalán, le ha salido un grano en el mismísimo trasero

Sobre la batalla de Barcelona

Manuel Parra Celaya. Al nacionalismo catalán, encaramado en la Generalidad y en el Ayuntamiento de Barcelona, le ha salido un grano en el mismísimo trasero, cuyo escozor es patente a lo largo de las cinco largas noches en que se viene desarrollando la guerrilla urbana de los “okupas” desalojados de Can Víes y sus correspondientes refuerzos de allende las “fronteras” del Ebro y de los Pirineos contra la policía autonómica, las sucursales bancarias y comercios, el mobiliario urbano y, no lo olvidemos, alguna que otra sede de Convergencia y Unión.

EL FANTASMA DE LA VIOLENCIA

Manuel Parra Celaya. “La violencia es la razón exasperada”, dejó dicho Ortega en su época. ¿Se debe a la razón la violencia que parece crecer, día a día, en la España de 2014, entre cuestiones supuestamente personales, “escraches” y asonadas callejeras? Más aun, ¿se debe a la exasperación -que implica espontaneidad- por las medidas restrictivas ante la crisis? Mi respuesta es negativa en los dos casos.

PALABRAS, PALABRAS, PALABRAS…

Manuel Parra Celaya. El pasado sábado fui testigo sorprendido de una pequeña manifestación en Barcelona de un grupo de, al parecer, nigerianos, que clamaban, entre eslóganes y cánticos, por las más de doscientas niñas de su nacionalidad a quienes el llamado por la prensa “sector radical” Boro Haram secuestró de su colegio en la localidad de Chibok.

Desde ningún nacionalismo se puede construir Europa; desde ningún aldeanismo se puede edificar la Ciudad Europea

Contrasentidos

Manuel Parra Celaya. Ya arrancó la campaña para las elecciones europeas, aunque, de hecho, ya había comenzado hace varias semanas sin necesidad del pistoletazo de salida oficial. Todos los comentaristas coinciden en que los partidos mayoritarios -eufemismo para no decir “bipartidismo consagrado”- la utilizarán para sus diatribas domésticas, como un ensayo para próximas contiendas electorales y mediante el original procedimiento del “ventilador”, es decir de echar la mayor cantidad posible de (con perdón) mierda sobre su contrincante.

Dejemos de lado la teoría y descendamos al terreno de la práctica

Las razones de una ignorancia

Manuel Parra Celaya. Todos los educadores estamos de acuerdo en que una de nuestras tareas prioritarias -una de ellas- consiste en dotar al educando de las necesarias habilidades y técnicas para que sea capaz de llevar a cabo el aprendizaje por sí mismo. Hasta aquí, santo y bueno.

No puede calificarse de tardío el reconocimiento universal a la obra

Reconomientos tardíos a la obra de Gabriel García Márquez

Manuel Parra Celaya. No puede calificarse de tardío el reconocimiento universal a la obra de Gabriel García Márquez, quien recibió merecidos laureles en vida por su aportación impresionante a la literatura hispánica; se ha ponderado su genialidad como escritor, como creador de mundos de ficción, como discípulo de Cervantes… Comparto plenamente los elogios vertidos, pero dejo para plumas más avezadas que la mía a la crítica literaria su ampliación.

la celebración del Aberri Eguna

Espirales y círculos cerrados: "España ya no es una”, vociferaba un líder del PNV

Manuel Parra Celaya. La alegría y la paz interior de este domingo de Resurrección han estado a punto de verse alteradas por la costumbre de ver y oír las noticias por televisión, eso que nuestros mayores llamaban el parte, por reminiscencias de una ocasión bélica que ojalá no vuelva a repetirse. En este caso concreto, se ha tratado de la celebración del Aberri Eguna, apoteosis de la mitología del nacionalismo vasco; un líder del PNV, cuyo nombre lamento mucho no haber recordado, vociferaba que “España ya no es una”.

No envidio la labor del historiador

La historia bajo control

Manuel Parra Celaya. No envidio la labor del historiador, especialmente cuando se campo de acción se centra en la época contemporánea. Además de atenerse a la posible deontología que exige su profesionalidad (búsqueda de fuentes y datos, fidelidad, interpretación de los mismos con criterios científicos, máxima objetividad, variedad de enfoques…), debe velar porque el resultado de sus trabajos sea acorde con las verdades oficiales y no se aparte ni un ápice de las instrucciones.