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SsangYong Rodius, monovolumen para todos

Carlos Pascual. Hoy, con el SsangYong Rodius, nos ocupamos de la familia, pero no de las familias que hoy se han hecho comunes con 2 o menos hijos, sino de esas grandes familias que necesitan espacio, de verdad, para moverse; las numerosas. El SsangYong rodius es un familiar de altura y no sólo por sus 1,81 metros a los que se encuentra el techo si no porque en él es posible viajar cuatro adultos con sus correspondientes equipajes.

Ssangyong no pretende hacer un vehículo con mil historias para complicarnos o tener que decirle a los niños que tengas cuidado de no manchar, en la unidad probada teníamos asientos de cuero con un tratamiento que, si bien no los hace los más confortables del mundo, los convierte en increíblemente fáciles de limpiar.
 

El espacio de las plazas delanteras es más que óptimo para personas de cualquier talla y estatura, como es habitual en casi la totalidad de modelos del mercado, pero dónde sorprende es en sus plazas traseras, ya sea en la segunda fila -Formada por dos asientos individuales- o la tercera -esta un banco corrido- en las que nos podremos acomodar como si del salón de casa se tratase si no llegamos a los dos metros de estatura, cosa no muy habitual. Estas filas son corredizas, ya sea los asientos individuales o la banqueta corrida dándonos una amplitud de carga que muy pocos -Y ninguno del segmento- nos podrá dar por menos dinero. Más de 1000 litros de maletero, muy verticales pero con formas regulares que facilitan su utilización cuando vamos con los asientos más retrasados y llegando a cifras espectaculares por encima de los dos metros cúbicos cuando comenzamos a jugar con los asientos.
 

A nivel dinámico, cumple con notoriedad, su motor 2.0 diésel turboalimentado entrega 155 cv que a priori parecen pocos para mover una masa de 2075 kilogramos en vacío pero, sorprende la agilidad que llega a tener una vez que conocemos los balanceos de la carrocería y somos conscientes de los límites que tiene un coche de ese tamaño, pues son más de 5 metros. A esto contribuye la revisión del chasis donde se ha trabajado en una nueva suspensión multibrazo trasera ayudando a que este monstruo del confort se comporte con mayor soltura y unas excelentes capacidades tragamillas, dónde activar el control de crucero y olvidarte de lo demás.

Si bien el motor se muestra voluntarioso y elástico, mención merece la caja de cambios que ha sido reglada de modo que todas sus relaciones encaja perfectamente con la siguiente a la hora del cambio y siempre cayendo en la zona buena del motor.

Sorprende para bien su confort de marcha y los consumos que el conjunto motriz logra, durante nuestro recorrido de prueba se quedó en 7,3 litros por cada 100 kilómetros recorridos -0,2 litros por debajo de la cifra oficial, 7,5 l/100km- si bien en carretera es muy sensible a la orografía, no en vano son más de dos toneladas de coche, con facilidad en llano podríamos acercarnos todavía más a los 7.0 litros por cada 100 kilómetros recorridos. Si nos metemos en ciudad, la cosa cambia y podremos ver consumos mucho más elevados en torno a los 8,5 litros cada 100 kilómetros recorridos incluso en ocasiones en veremos 9 litros cada 100 kilómetros.
 

 

El SsangYong Rodius es un monovolumen con todas las letras, muy capaz de hacer grandes trayectos, con todos sus ocupantes satisfechos del confort con el que se van desplazando, con los niños o adultos entretenidos con una película o los videojuegos con los que contaba nuestra unidad. Recomendable si vamos a ser muchos o si llevamos a los niños al cole, también es muy bueno para los amantes del deporte que necesiten un vehículo donde les quepa todo y no sea un vehículo comercial. El SsangYong es, sobre todo; práctico y confortable.

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