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Diario YA


 

Sánchez trata de aplacar la ira electoral con bonos sociales y medios; ¿será suficiente? La respuesta, el 18 de febrero

¿Y si estamos ante el final del PSOE?

Luis Losada Pescador

Regalar Pamplona a los proetarras a cambio del apoyo a la investidura es una indignidad que será difícil de olvidar. Muy difícil. Por eso Sánchez se empeña en tratar de acallar la ira con bonos sociales. Su problema es que “no hay plata” y Bruselas tampoco permite darle a la maquinita de la deuda. Así que ha tenido que subir el IVA de la electricidad y de momento ha dejado congelado el sueldo de los funcionarios. Los empleados públicos también han sido traicionados por el ‘cambio de opinión’ presidencial. Les prometió una subida del 2,5%, pero ahora lo fía a los Presupuestos. Largo lo fiais…

El ‘cambiacolchones’ debe de pensar que las tragaderas españolas son eternas, que es un mago en la fabricación del relato y que la publicidad institucional inflacionada facilita el aplauso mediático.

Y puede que tenga parte de razón. Vender la traición a sus votantes como un paso para desterrar la falta de diálogo y la prepotencia y avanzar hacia el progreso es pura poesía. Lograr que el foco se centre en que la censurada Ibarrola prefiera fregar escaleras a pactar con proetarras, es un gran éxito. Y conseguir que ningún medio hable de que uno de los nuevos miembros del equipo de gobierno de Pamplona fue condenado por violencia de género hace dos años es el milagro de la publicidad institucional hecho carne.

Pero tampoco se puede tapar el sol con un dedo. La traición al electorado es de tal calibre que ni toda la maquinaria mediática podrá esconder que quien presume de ser el más feminista del mundo mundial mira para otro lado cuando la violencia de género se encuentra en este lado del muro. Y tampoco es fácil que su electorado trague con condonar la deuda catalana socializando su malversación y mala gestión.

La estrategia de Sánchez es crecer por la izquierda, garantizarse el apoyo de las fuerzas centrípetas y elevar el muro que le separa de los indignos ‘fascistas’ de ultraderecha o de la derecha extrema… Es decir, quiere adelgazar a Sumar, rendirse ante los separatas y demonizar a su adversario. Por eso Bildu es una fuerza progresista mientras que el PP es de un clasismo irrespirable. No digamos nada de Vox con los que no se puede ir ni a cobrar a una herencia. No como con Bildu, que son hermanos de muro, ua fuerza democrática y progresista…

¿De verdad que el electorado socialista será capaz de digerir semejante patraña? La respuesta la tendremos el 18 de febrero en las elecciones gallegas y en junio en las europeas. Sera el momento de cobrarse la factura. Con IVA. En nuestro entorno los partidos socialistas son residuales. ¿No habrá nadie dispuesto a ocupar ese espacio?

Los populares parecen empeñados en ser la alternativa socialdemócrata. Con un ‘handicap’: parecen necesitar la bendición de Ferraz. Aceptar la superioridad moral y la agenda del quien pretende destruirte es la mejor manera de suicidarte…

El anzuelo del pescador

Iglesias contra Yolanda. Sánchez quiere comerse a Yolanda e Iglesias rompe la baraja. Se opone a que Podemos apoye a Sumar en las gallegas y apuesta por apoyar al BNGa, que suponemos, entiende más libre de sanchismo. ¿O estará negociando las remuneraciones de los suyos en el Congreso?

Fiscal General del Sanchismo. Lejos de velar por el orden y el cumplimiento de la ley, el renovado Fiscal General del Estado (FGE), Álvaro García Ortiz, opera como la voz de su amo, que a su vez obedece al verdadero presidente, el de Waterloo. Así, la FGE bloquea la acusación del fiscal de Barcelona que acusa por la malversación del 1 de octubre. ¡Vergïuenza!

Impuestazo a la banca. El impuesto temporal siempre se consolida. Y la banca advierte no sólo del coste del impuesto especial a la banca sino de que ese peso les dificultará cumplir con su función institucional: la concesión de créditos. Sánchez, como quien oye llover…

Etiquetas:Luis LosadaPedro SánchezPSOE